Testimonios Experiencias de nuestros alumnos


Mi desafío de 60 días

Hace un par de meses, una amiga me ofreció ir a una clase de “hot” yoga con ella. Había escuchado sobre ese tipo de yoga, pero nunca lo había practicado. Me pareció interesante, así que, decidí probarla. Lo único que me acuerdo de esa primera clase era el calor y mi transpiración! Nunca en mi vida, había transpirado tanto. Ya pasados los primeros 5 minutos, estaba empapada de pies a cabeza. No solamente transpiraba de mis axilas, de mi frente o del pecho, pero la mitad de mis piernas producían agua, mis brazos eran como ríos de agua y las plantas de mis pies estaban resbaladizos. Suerte que te avisan que traigas una toalla! La clase era un desafío total, y por eso, me encantó. Me sentí tan orgullosa de realizar esa tarea tan difícil, que quería repetirla. La primera semana me costó solamente $140 pesos, una oferta impresionante, así que decidí hacerlo todos los días durante 7 días para aprovechar el precio y para ver que pasaba con mi cuerpo. Debo admitir que lo único que podía pensar al principio era en cuanto peso iba a bajar durante esos 7 días! Mi peso ha sido la preocupación mas grande de mi vida, y Bikram Yoga ahora era mi nueva salvación.

Conny, la dueña de BYSI, rápidamente llegó a ser mi mejor amiga y me ayudó un montón durante todo el proceso. Le dije que quería bajar de peso y respondió que el yoga me iba ayudar, pero dijo una frase clave: “Bikram Yoga trabaja desde adentro hacia fuera, no al revés”. No la entendí al principio, pero con tiempo, me di cuenta de la sabiduría de esas palabras. Cuando uno hace un régimen de comida restringida, estas intentando cambiar el “look” de tu cuerpo primero, esperando que la mente te sigua. Pero Bikram Yoga trabaja en la manera opuesta. Te cambia la funcionalidad de los músculos, los tendones, la piel y los órganos primero. Como lo sé? Porque mi cuerpo y mi actitud han cambiado completamente ahora, pero el número de la balanza es básicamente igual desde que empecé. Es difícil describirlo, pero honestamente puedo decir que me siento totalmente diferente ahora, después de casi 60 días.

Como Bikram Yoga es 90 minutos a 42 grados de calor y 26 posturas, cada clase es exactamente igual. Las profes repiten la mismas palabras en cada clase (es como un “guión” que necesitan memorizar). De esa manera, la clase llega a ser una meditación sobre tu propio cuerpo. Después de un tiempo, conoces las posturas bien y por ejemplo, no tenés, que concentrarte tanto en donde poner tu brazo o si tu pie está bien posicionado, llegás a completar los ejercicios sin pensarlos tanto. Lo mejor de este tipo de yoga, y que es diferente a todas las otras clases de yoga que hice anteriormente, es que como son las mismas posturas cada vez, podes ver fácilmente tu progreso y tus avances de clase a clase. Aun la segunda clase, me acuerdo haber pensado “mirá, puedo estirarme más hoy”. Ves el progreso en tu balance, en la flexibilidad y lo mas importante, en el aguante al calor. Los dolorcitos que tenía en diferentes partes de mi cuerpo también fueron desapareciendo. Duermo mejor, sufro mucho menos de estrés, mi actitud es más relajada en general, pero lo más sorprendente es mi actitud hacia la comida. No anhelo comida “chatarra” ni dulces tampoco. Como dijo Conny, Bikram Yoga me ha cambiado desde adentro hacia fuera, cambiando la digestión, mejorando el funcionamiento de los órganos, dejándome dormir mejor y no sé que mas. Todo ha cambiado. Ahora mi cuerpo no me pide azúcar y cafeína para tener energía, ni vino para tranquilizarme. Poco a poco, me estoy dando cuenta que mis “anhelos” van desapareciendo. El esfuerzo vale la pena totalmente si el resultado es más paz y tranquilidad sobre mi salud y mi cuerpo.

Empecé mi desafío apuntando a 30 clases en 30 días. Lo logré. Con la ayuda de Conny, decidí continuar e intentar hacer 60 clases en 60 días. Lamentablemente, después del día 45, tuve que ir de viaje y falté 5 días. En ese tiempo, me di cuenta cuánto extrañaba la práctica y lo mal que me siento cuando no hago nada. Ahora estoy intentando recuperar las clases antes de llegar a los 60 días corridos, y aunque no sé si pueda hacerlo, me doy cuenta que lo más importante no es la cantidad de clases. Lo más importante es la realización de una práctica de yoga consistente y regular.

He aprendido muchísimo más que simplemente un par de posturas. Estoy aprendiendo el poder de mi cuerpo, el aguante de mis músculos, la concentración de mi mente, el equilibrio de mis pies sobre la tierra y la fortaleza de mi corazón en frente de semejante desafío. Al final, me di cuenta que la lección que necesitaba aprender no era como bajar de peso, sino como ser paciente con mi cuerpo, como tratarlo bien y cuan fuerte es. Aunque requiere bastante tiempo de tu día, te puedo prometer que los resultados te van a sorprender.

Maggie Br.



Motivado

En los últimos 6 meses del 2014 tuve la gran oportunidad de conocer Bikram Yoga. Como siempre, como a lo largo de toda la vida, nunca tuve mucha resistencia a buscar actividades que me motiven por su posible resultado físico y mental. De hecho, el deporte en general siempre ha sido, y lo sigue siendo una herramienta en la cual deposito gran parte de mi tiempo. También y no es tema menor, valoro a quiénes tienen la responsabilidad de transmitir esos conocimientos.

El Bikram sin dudas se suma a otras de las actividades de las cuales recibo beneficios permanentes. Razón por la cual me sale manifestarlo, describirlo y quizás lograr que otros puedan acercarse.

En cuanto a la práctica, puedo afirmar que es muy intensa. Sin embargo es esa intensidad la que permite al menos en mi experiencia, trabajar mentalmente. Estar ahí. Concentrado. Intentando canalizar toda la energía para desarrollar cada una de las exigentes posturas. Cada segundo de práctica es una oportunidad para superarse física y mentalmente. Como así también, la posibilidad de encontrarse emocionalmente con uno mismo.

El trabajo mental ya comienza con el desafío de volver a la siguiente clase. Porque sabemos cuáles serán esas 26 posturas, en qué contexto y la exigencia que requieren. Pero a su vez, esas posturas nos presentan una dificultad diferente en cada oportunidad. A veces casi imperceptible, otras no. Nunca sabemos en qué momento exacto vamos a percibirlo. Esa incertidumbre es la que nos deja sorprendernos en cada práctica. Y logra que nuestro cuerpo y mente estén dispuestos a estar presente en esos 90 minutos.

El Bikram es quizás la práctica que más me conecta con el presente, con mi estado mental, corporal y emocional. Es tal vez el momento más puro en el que cuerpo y mente se dejan llevar solamente por lo que sucede en ese preciso instante. Nada más importa. De lo que siempre voy a estar seguro, es que hay algo que no se modifica. Porque Los beneficios, están siempre. ¿Cuáles son esos beneficios? Y la verdad que sería una lista muy larga. Me gustaría invitarte a que vos mismo seas el que se anime a experimentarlos y recibirlos. Por lo pronto ya son varios los familiares y amigos que lo notan. Pero lo más importante es que uno mismo es el que se da cuenta de que el Bikram, sin dudas y por sobre todas las cosas, hace muy bien.

Mati Perrone



Agradecida

Mis más profundo agradecimiento a Conny por ayudarme en esta etapa en la que estoy recuperándome de varias cirugías de columna cervical y lumbar por hernias de disco, las cuales me dejaron algunas secuelas de las que pensé no podría recuperarme. Una de ellas la movilidad y fuerza de una pierna que quedo afectada y otra, mis constantes dolores de espalda.

Hasta hace unas semanas solía ser constantes y me impedían realizar hasta las cosas más sencillas. Hice todo tipo de rehabilitación pero nada daba resultado, seguía igual. Antes de conocer Bikram Yoga pensé que toda mi vida iba a seguir con dolores crónicos y perdiendo fuerzas en todo mi cuerpo.

El día que conocí a Conny le comenté sobre mi situación y comencé a tomar clases, los primeros días fueron duros pero había algo que me hacía sentir bien y necesitaba volver. Ahora llevo varias clases y aunque me cuesta cada vez, lo intento, una y otra vez, por el simple y grandioso motivo que me siento muchísimo mejor!, los fuertes dolores crónicos fueron desapareciendo poco a poco, veo como día a día mi cuerpo responde mucho más, me siento con fuerzas, y con mas energía, sigo mejorando paso a paso.

Suelo tener esos días en los que uno no está bien, en los que siempre aparece un desgano, una molestia, pero ese es el día en el que más fuerzas pongo para volver a la práctica, a las clases donde te hacen sentir cómoda, y sabes que te cuidan siempre, donde se comparte muy buena energía.

No hay quien no pueda realizar la práctica de Bikram Yoga, sino el que no quiera. Todos Pueden !!!!Todo se mejora!!!!Estoy más que agradecida a nuestra profesora Conny que con mucho amor y profesionalismo nos enseña a cómo cuidarnos.

 

 

Andrea Galizia